

Colegio Oratorio Don Bosco
Entre el 17 y el 21 de noviembre, los niveles de Pre Kinder y Kinder del Colegio Oratorio Don Bosco participaron en una nueva edición de la Semana del Párvulo, una programación que combinó actividades lúdicas, formativas y recreativas con el objetivo de fortalecer el desarrollo integral de los estudiantes del ciclo inicial.
La semana comenzó con el Día del Juego, jornada en la que los niños y niñas recorrieron diversas estaciones instaladas en el patio del establecimiento. La propuesta incluyó dinámicas de coordinación, equilibrio, puntería y trabajo en equipo, todas orientadas a estimular habilidades motrices y la participación colaborativa.
El martes, los párvulos se trasladaron a sus salas para realizar un Taller de Cocina, donde, acompañados por sus educadoras, prepararon recetas simples que les permitieron explorar texturas, seguir instrucciones y participar de un aprendizaje activo. El uso del delantal y gorro de chef contribuyó a generar un ambiente de entusiasmo y motivación.
El miércoles estuvo marcado por el Día del Deporte y Baile Entretenido, instancia que combinó circuitos físicos y una clase de zumba adaptada para la edad. El propósito fue promover el movimiento, la coordinación y hábitos de vida saludable en un contexto seguro y guiado.
La creatividad tuvo su espacio el jueves con el Día del Arte, jornada en la que cada curso desarrolló actividades de pintura y expresión libre. Los estudiantes trabajaron con distintos materiales y colores, transformando sus salas en pequeños talleres creativos.
La programación culminó el viernes con un Picnic al aire libre, realizado en el patio del establecimiento. Reunidos por niveles, los párvulos compartieron sus colaciones sobre mantas dispuestas en el suelo y recibieron helados de agua como cierre de la semana, en un ambiente de convivencia tranquila y colaborativa.
Para la encargada de ciclo inicial, Marianela Vilches, la evaluación del trabajo realizado es ampliamente positiva.
“La Semana del Párvulo fue una experiencia muy significativa para nuestros niños y niñas, porque logramos abordar de manera equilibrada las principales áreas del desarrollo infantil. Cada día tuvo un propósito distinto —juego, cocina, deporte, arte y convivencia— lo que permitió que los párvulos aprendieran desde la acción, explorando, creando y trabajando juntos. Esto se reflejó en un impacto muy positivo en sus habilidades motrices, cognitivas, emocionales y sociales, generando momentos de aprendizaje que ellos vivieron con mucha alegría y entusiasmo”.
Las educadoras, técnicos en párvulo y la encargada de ciclo participaron activamente en la preparación y desarrollo de cada jornada, lo que permitió llevar adelante un programa que combinó aprendizaje, convivencia y recreación para los estudiantes más pequeños del establecimiento.
