
Con la participación de toda su comunidad educativa, el Oratorio Don Bosco desarrolló durante la semana pasada una serie de actividades en el marco de la Semana Santa, generando espacios de recogimiento, reflexión y encuentro en torno al mensaje central del Evangelio.
Las celebraciones se iniciaron el domingo 29 de marzo con la Eucaristía de Domingo de Ramos, realizada en el patio de Enseñanza Media y posteriormente en la capilla Santa Elena. La jornada comenzó con la bendición de los ramos, en un ambiente de profunda devoción que marcó el inicio de este tiempo litúrgico. Esta misma conmemoración tuvo continuidad el lunes, durante el Buenos Días, instancia que concluyó con la bendición de ramos y estudiantes.
El martes fue el turno de los cursos más pequeños, quienes participaron en Eucaristías especialmente preparadas para ellos en la capilla Santa Elena, favoreciendo una vivencia más cercana y acorde a su etapa formativa.
El miércoles se vivió uno de los momentos más significativos de la semana con la representación del Vía Crucis, a cargo de estudiantes de IV medio. La actividad se desarrolló en el patio de Enseñanza Media y finalizó en la capilla, convocando a los distintos cursos que presenciaron la puesta en escena. Los estudiantes caracterizaron cada estación con vestimentas representativas, recreando el camino de Jesús hacia la cruz, incluyendo el momento en que se cargó el madero.
Siguiendo el sentido reflexivo de la jornada, al término del Vía Crucis se generó un espacio simbólico en el que los estudiantes pudieron escribir en un papel aquello negativo que deseaban dejar atrás. Este gesto fue concluido este lunes con la quema de los escritos, como signo de renovación. En ese contexto, durante la representación se invitó a la comunidad a vivir este tiempo como una oportunidad de transformación personal, recordando que “cada cruz que se carga no es el final, sino el inicio de un camino de esperanza y renovación”.
El jueves se conmemoró la Institución de la Eucaristía y el Día del Sacerdocio mediante dos liturgias que recordaron la Última Cena. Al inicio de cada celebración, estudiantes prepararon el altar disponiendo los elementos de la mesa, reforzando el sentido comunitario de la Eucaristía. En ambas instancias, el padre director, Víctor Mora, realizó el gesto del lavado de pies con 12 estudiantes en cada liturgia, evocando el signo de servicio y humildad.
En el marco de esta misma jornada, el padre Víctor fue reconocido por representantes del Centro de Padres, Centro de Estudiantes y Sindicato de Trabajadores, quienes le hicieron entrega de presentes en agradecimiento por su labor pastoral.
La jornada del jueves concluyó con un Vía Crucis dirigido a los educadores, donde cada departamento estuvo a cargo de una estación, generando un espacio de reflexión compartida entre los distintos equipos del colegio.
El domingo, la comunidad volvió a reunirse en la capilla Santa Elena para celebrar la Eucaristía de Resurrección, instancia que además contempló la celebración de bautizos, reforzando el sentido de vida nueva propio de esta fecha.
Finalmente, este lunes se celebró la Eucaristía con todo el colegio en distintos momentos. Los estudiantes desde 5° básico a IV medio se reunieron en el patio de Enseñanza Media, mientras que los más pequeños lo hicieron en la capilla, dando cierre a una semana profundamente significativa para la comunidad educativa.
De esta forma, el Oratorio Don Bosco vivió una Semana Santa que integró a todos sus estamentos, fortaleciendo la vida espiritual y el sentido de comunidad, y reafirmando su compromiso con la formación integral de sus estudiantes a la luz del mensaje pascual.