
En una jornada rebosante de energía y alegría, el Colegio Oratorio Don Bosco conmemoró el Día del Estudiante el pasado martes 6 de mayo, transformando sus instalaciones en un escenario de aprendizaje, diversión y fraternidad. Inspirados por el espíritu de Domingo Savio, estudiantes de todos los niveles protagonizaron un día memorable que reafirmó los valores salesianos de la institución.
La celebración se inauguró con un emotivo acto de "Buenos Días" que rindió homenaje al joven santo, estableciendo desde el principio un ambiente de reflexión y comunidad. Docentes y alumnos compartieron un momento significativo que trascendió la simple conmemoración, conectando la festividad con los principios educativos que guían el quehacer del colegio.
La programación, meticulosamente planificada, ofreció una diversidad de actividades adaptadas a cada grupo etario. Los estudiantes de Educación Parvularia exploraron juegos inflables y disfrutaron de talleres de pintacaritas, mientras los cursos de básica se sumergían en estaciones de juegos, trivias y desafíos recreativos que estimularon tanto la creatividad como el compañerismo.
Para los estudiantes de enseñanza media, la jornada presentó un panorama aún más dinámico. Torneos deportivos de fútbol, vóleibol y básquetbol animaron la competencia sana, complementados por espacios de entretenimiento digital en la sala de videojuegos y momentos de relajación en la denominada "sala de la calma".
El Centro de Alumnos (CEAL) se constituyó como el motor principal de la organización, desplegando un liderazgo juvenil que fue fundamental para el éxito del evento. Su compromiso se reflejó en cada estación, cada actividad y cada momento de la celebración, evidenciando el rol protagónico de los estudiantes en la vida escolar.
El punto álgido de la jornada llegó con el tradicional compartir por curso, instancia que permitió la integración de algunos apoderados, fortaleciendo los lazos que caracterizan a esta comunidad educativa salesiana.
Un profundo agradecimiento se extiende a educadores, estudiantes y familias que hicieron posible esta jornada. Más que una simple celebración, fue un día que ratificó el compromiso institucional de seguir siendo una comunidad "Anclados en la Esperanza, Peregrinos con los Jóvenes", fiel al legado de Don Bosco.